El Coors Field se encuentra en pleno centro de Denver y ofrece uno de los escenarios más pintorescos de todo el béisbol. Desde la cubierta superior, se pueden ver las Montañas Rocosas silueteadas contra un cielo al atardecer, creando un telón de fondo que parece casi surrealista. A 1.500 metros sobre el nivel del mar, es el estadio más alto de la MLB y posiblemente el más espectacular.
En Coors Field se respira un ambiente relajado y acogedor que encaja a la perfección con la cultura de Colorado. Ya sea tomando una cerveza artesanal en la zona de The Rooftop o estirándose en el césped del campo exterior en el Rockpile, el estadio ofrece un ambiente informal y acogedor, ideal tanto para los incondicionales del béisbol como para los recién llegados.
Los Rockies son uno de los equipos más imprevisibles de la MLB, y eso forma parte de la diversión. El poco aire hace de Coors Field el parque más ofensivo del béisbol, lo que a menudo convierte los partidos en encuentros dramáticos y con muchos goles. Si quieres un partido con energía, espectáculo y un escenario que no olvidarás, Coors Field te lo ofrece siempre.
